Por
definición, “club es un grupo variable de personas,
libremente asociadas, que se reúne en función de su
coincidencia en gustos o simplemente en sus deseos de relación
social”.
Este grupo convoca a esa reunión, buscando el sentimiento
implícito de unión, de pertenencia, de club, de manera
que músicos y público se sientan parte de la propuesta.
Su música ha sido definida por algunos como pop-rock de autor,
resaltando la apertura a diversas influencias. Tomando como punto
de partida la letra de la canción, la instrumentación
combina elementos del rock integrados con programación electrónica,
en una mezcla particular.
El músico
uruguayo Santiago Castillo, radicado en Barcelona
desde hace más de siete años, ha llevado sus canciones
a los ámbitos más diversos. Comienza su actividad
en Uruguay, en los años noventa, con tres discos grabados
y realizando cientos de conciertos en el sur de Sudamérica.
Desde 2004, una vez instalado en Barcelona, participa en el circuito
de "Músics al Metro" y "Músics al Carrer
a Ciutat Vella", y en ciclos de conciertos en Centros Cívicos
y Ayuntamientos. Además, actúa en una lista extensa
de locales, realizando viajes por toda la península, tanto
como solista, como junto al cantautor Walter Gonzales, con quien
graba dos discos como La Banda Manzana. También trabaja como
productor en discos de varios artistas, como la artista argentina
Cuni Massa y el recopilatorio Musics de Metro editado por TMB.
Testimonio de todo ese camino musical intenso de años son
las canciones, tan auténticas como las experiencias que las
provocaron. Tiene editados en Barcelona dos discos como solista:
«Menú» (2005) y «Transeúnte»
(2009).
En 2009 forma el Santiago Castillo Club, que con diversas formaciones
lo acompaña en concierto en Barcelona, Navarra, Galicia,
Burgos, Andorra, etc. En esta nueva etapa 2012, se integra el batería
Miquel Simó.
Nacido en Barcelona en 1973, Miquel Simó
se define como un bateria 30% académico y 70% callejero,
un nómada de la música enamorado de los ritmos urbanos
afroamericanos de los setenta, y afro a secas. Se ha mantenido siempre
fiel a la idea de sentir y creer en la música que hace, porque
al final esto es lo que le llega al público, que para él
es lo más importante. Le interesa participar en un proyecto
sólido y orgánico, alejándose de la idea del
músico-mercenario. Esto le ha llevado a participar en numerosos
proyectos frustrados en una búsqueda de años. ¿Habrá
encontrado ese compañero de viaje uniéndose al Santiago
Castillo Club? El público tiene ahora la respuesta.